PRIMER TRIMESTRE DE LA CONFINT: PARTICIPACIÓN Y ACCIÓN AMBIENTAL
El curso 2025-2026 ha arrancado con fuerza para la Conferencia Internacional de Jóvenes (CONFINT) en Asturias. Durante el primer trimestre, 16 centros educativos han iniciado un trabajo que combina formación, participación y reflexión ecosocial, situando a la CONFINT como un espacio clave dentro de la Red de Escuelas por la Circularidad (REC) y como la vía asturiana de participación en ESenRED (Escuelas hacia la Sostenibilidad en Red). Aunque cada centro parte de una realidad distinta, el trimestre ha tenido un hilo conductor claro: acompañar, activar y generar las condiciones para que el alumnado pueda analizar su entorno y proponer cambios concretos.
Lo que realmente mueve el programa es algo mucho más sencillo: dar voz al alumnado y acompañarlo para que pueda analizar su entorno con criterio y proponer cambios reales. Ese enfoque ha guiado todas las acciones desarrolladas durante estos meses.
El trimestre comenzó el 12 de noviembre con una sesión formativa online dirigida al profesorado. A partir de ahí, el trabajo se trasladó a los centros, donde se llevaron a cabo catorce formaciones presenciales. Cada una tuvo un planteamiento diferente, porque la situación de partida no era la misma en todos los casos: algunos centros contaban con comités ambientales consolidados, mientras que otros iniciaban este camino por primera vez.
Las sesiones presenciales se diseñaron como espacios participativos que facilitan la comprensión del sentido de la CONFINT y el avance en el diagnóstico ambiental del centro. Se utilizaron dinámicas de mapeo, análisis de problemas ecosociales cercanos y reflexión sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El propósito era que el alumnado pudiera mirar su centro con otros ojos: no como un lugar que simplemente se habita, sino como un espacio que también se puede transformar.
Varios centros realizaron, además, la actividad “Odisea en la basura”, una propuesta que combina sensibilización ambiental y educomunicación. La dinámica consiste en analizar los residuos que genera el propio centro: qué se consume, qué se recicla, qué se mezcla y qué se podría evitar. Es una forma directa, casi tangible, de entender cómo funcionan los hábitos cotidianos y qué impacto tienen.
A partir de aquí, el trabajo continúa, con nuevos espacios de participación y con el acompañamiento del equipo técnico de Cogersa. Valoramos muy positivamente el compromiso mostrado por los centros educativos y animamos a seguir avanzando en este proceso colectivo de aprendizaje y acción por la sostenibilidad.
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